INFORME: El desastre que dejó Prat Gay: deuda histórica, inflación del 40%, pobreza, caída del consumo

Economía 27/12/2016
INFORME de Nuestras Voces | El gobierno de Cambiemos exhibe los primeros signos de fractura con la salida de Alfonso Prat Gay del Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas. El gran aporte de Prat Gay a la economía argentina fue dejar un endeudamiento histórico, la inflación en 40 por ciento, el índice de pobreza en aumento y la caída del consumo. Los más beneficiados: sectores primarios ligados a granos y oleaginosas, minerales metalíferos y de extracción de gas.

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Del “shock de confianza” y la “lluvia de inversiones” a los “brotes verdes” –que luego se secaron– pasando por el “segundo semestre” que nunca llegó. Así fue la gestión de Alfonso Prat Gay al frente del ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas. Comenzó con un optimismo desbordante –casi infantil– que luego mitigó e intercaló con críticas a la herencia. Su figura fue diluyéndose con el transcurso de los meses a la luz de los magros resultados obtenidos.

Al inicio de su gestión su palabra era tenida en cuenta y ostentaba un fuerte protagonismo en todas las áreas económicas, pero los cruces con Sturzenegger, Carrió y, sobre todo, las promesas nunca cumplidas de reactivación consumieron su poder, hasta relegarlo de las discusiones por las modificaciones en el impuesto a las ganancias durante las últimas semanas. A partir de ahora el ministerio de Haciendo lo dirigirá el economista Nicolás Dujovne, que es columnista en La Nación y co-conduce el ciclo “La Odisea” con Carlos Pagni por TN. A su vez, el área de finanzas pasará a tener rango ministerial y Luis Caputo será su titular. “El trabajo sucio está mayormente hecho” había anunciado Prat Gay en junio ante inversores y empresarios en Nuevas York ¿A qué se refería? A continuación, un balance de su año de gestión.

Ganadores y perdedores del año de Prat Gay

En un reciente informe, desde el CESO (Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz) indican que “los sectores primarios ligados a los granos y oleaginosas, minerales metalíferos y de extracción de gas fueron los grandes beneficiarios de la política de precios e impuestos de la actual gestión”. Asimismo, destacan que la mejora de estos sectores no compensa “el impacto en la actividad del derrumbe de la construcción, la industria o el comercio de la mano de la menor obra pública, la crisis de Brasil y el deteriorado consumo popular”. El resultado no es otro que un aumento del desempleo y una pérdida del poder de compra de quienes conservan su trabajo. De acuerdo a datos del INDEC que analiza el CESO, los ingresos laborales de quienes están en la base de la pirámide social perdieron casi un 20 por ciento de su valor.

El diagnóstico del centro que dirige Andrés Asaian, va de la mano con los dichos del ex vice ministro de Desarrollo Social, el Lic. Daniel Arroyo quien en una entrevista al diario La Nación señaló que la pobreza aumenta porque “el principal déficit que tiene esta gestión es no comprender la economía informal: si uno frena la construcción y el rubro textil está tirando a un montón de gente a la banquina”. En ese sentido, aclaró que “los niveles de pobreza de los próximos años no van a estar vinculados al trabajo del Ministerio de Desarrollo Social, sino al del Ministerio de Trabajo y la Secretaría de Comercio”.

Las cuatro estaciones

Verano: Durante el primer trimestre, el gobierno tejió una alianza con el sector agro exportador. ¿El motivo? Macri y sus ministros promovían una devaluación de la moneda y el levantamiento del mentado “cepo” cambiario. Sin posibilidades de colocar deuda en el extranjero por la falta de acuerdo con los buitres, el sector agro exportador se convirtió en la vía rápida para conseguir divisas y evitar turbulencias cambiarias cuando liberaran la compra-venta de dólares. Así fue que en los dos primeros meses de gobierno, los agroexportadores liquidaron más de USD 5.000 millones de dólares (un gran número de productores, expectantes de un levantamiento de las retenciones, habían guardado todos sus granos en silobolsas durante 2015). Eso sí, previamente se había realizado una brusca devaluación del 45 por ciento y una quita de retenciones para todos los granos salvo para la soja, que de todos modos se redujo un 5 por ciento.

Para reforzar la estabilización cambiaria, el BCRA elevó las tasas de las LEBAC, “garantizando que los dólares liquidados se mantuvieran en el mercado local”.

Contrariando los dichos del ministro, quien afirmaba que la devaluación no se trasladaría a precios ya que la economía real se manejaba con el dólar blue, los precios aumentaron considerablemente y deterioraron el poder de compra de los salarios, jubilaciones y asignaciones. Dice el CESO que esto “provocó una merma del consumo interno de entre 8 y 10 puntos porcentuales, que golpeó las ventas empresariales. El ajuste de la obra pública – inicialmente justificado en la necesidad de revisión de los proyectos de la anterior gestión- y la crisis de Brasil, terminaron de enterrar la actividad económica en el primer trimestre de gestión M”.

Otoño: A finales de marzo, Cambiemos obtuvo un importante espaldarazo en el Congreso donde, pese a no contar con mayoría, la oposición le aprobó el acuerdo que habían sellado con los fondos buitres. De esta forma, el sector público nacional y provincial y el sector privado, pudieron volver a colocar deuda en el extranjero. Dice CESO: “El pago a los fondos buitres permitió establecer una alianza con el mundo de las finanzas internacionales. La colocación de deuda externa, tanto pública nacional como provincial y privada, permitió mantener el valor del dólar estable sin restricciones cambiarias y en paralelo a una creciente importación de bienes de consumo”. El plan oficial consistía en que “la estabilidad del dólar junto a la apertura importadora actuarían como disciplinadores de los formadores de precios e, indirectamente, de los sindicatos para lograr contener la inflación”.

Gráfico 1. Emisión de deuda externa en millones de dólares. BCRA.
Gráfico 1. Emisión de deuda externa en millones de dólares. BCRA.

Sin embargo, eso no sucedió y la inflación trepó hasta superar el 40 por ciento interanual. Además, el oficialismo no previó que los tarifazos de luz, gas, agua y transporte público tuvieran un impacto tan fuerte en el consumo interno, que se desplomó y va camino a cerrar el peor año desde la crisis de 2002.

El CESO añade que la “judicialización” de los tarifazos “provocó, además de un elevado desgaste político, que algunas promesas de reducción de impuestos se postergaran en forma indefinida (ganancias, segunda ronda de baja de retenciones a la soja) mientras que la obra pública continuó frenada. Por su parte, la caída de la actividad económica mermó la recaudación y llevó el déficit de las cuentas públicas dos puntos porcentuales por encima del último año de gestión K”.

Invierno: A mitad de año “el equipo económico había cumplido con los principales puntos de su programa. Reducción de impuestos “distorsivos” (retenciones); fin del “cepo” (desregular la compra-venta de dólares) y de trabas burocráticas a la importación (eliminación de DJAI); regreso al “mundo” (pago a los buitres). Ya creado el “clima de negocios” sólo restaba esperar la “lluvia de inversiones” dice CESO. De ahí la frase de Prat Gay “el trabajo sucio está mayormente hecho”.

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Gráfico 2. Despachos de cemento: Despachos mensuales al mercado interno. Asociación de fabricantes de cemento Portland (AFCP).

Sin embargo, las inversiones no llegaron y el mini-Davos dejó más repercusiones mediáticas que inversiones en la economía argentina. Ante el avance del segundo semestre y la pobreza de los resultados, Prat Gay y su equipo comenzaron a mostrar signos de desesperación. Así fue que surgió la definición de “brotes verdes” en relación al aumento coyuntural de los despachos de cemento en agosto. El ministro fue incluso más lejos y llegó a afirmar que “la inflación ya no es un tema”. Desde el CESO explican que esto se debió a que “el repunte había sido el efecto estadístico de las inusuales lluvias acontecidas en agosto del año pasado, que generaron la inundación de gran parte de la provincia de Buenos Aires y Santa Fe. Como las lluvias e inundaciones obligan a interrumpir la actividad de la construcción, el hecho de que este agosto de este año llovió menos, se tradujo en un repunte de los despachos de cemento que nada tenían que ver con una supuesta recuperación de la actividad económica”.

Primavera: Los últimos meses del año muestran que los principales números de la economía son negativos. La construcción acumula una caída de más 13 puntos porcentuales y la industria de casi 5 puntos; el desempleo llega a los dos dígitos en los principales centros urbanos e industriales del país; la inflación no cede y cerrará el año arriba del 40 por ciento, por encima de cualquier paritaria y golpeando a los más desfavorecidos.

Ante este panorama, desde CESO advierten que algunos sectores del establishment, “temorosos de que retorne el populismo”, bregan por un “populismo financiero” en el año electoral que viene. ¿En qué consistiría eso? “En acompañar el retraso cambiario y la apertura importadora sostenidos con endeudamiento internacional” y en reactivar el gasto público e incrementar salarios y jubilaciones por encima de los precios para dinamizar el mercado interno. Sin embargo, las designaciones de Dujovne y Caputo, más bien parecen ser una vía para acelerar el camino ya emprendido (con el FMI socio) que volver sobre los propios pasos y analizar por qué no se han obtenido los resultados esperados. ¿Cambio? Poco y nada.

Fuente: Nuestras Voces

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