Una mano para Cambiemos: la nueva cacería de Bonadio en un año electoral

El gobierno oligarca usará toda su artillería para ganar 2019

Como sabemos, excepto algún que otro individuo distraído, el gobierno está blindado tanto por los medios de difusión como por el poder judicial. Utilizan sus poderosas herramientas con el fin de que su fuerza política permanezca perpetuada en el sillón de Rivadavia, sin importar la figurita que allí se siente -siempre y cuando responda a los intereses del poder real-, tranquilamente podría ser el perro de la Casa Rosada, llamado Balcarce.

Este jueves, el juez federal Claudio Bonadio -el hombre de Cambiemos que, dentro del poder judicial, se encarga impunemente de ejecutar las operaciones de persecución contra todo lo que huela a peronismo- procesó a 92 intendentes de todo el país por supuesto fraude con fondos públicos.

Esto sucede en el marco de una denuncia por los militantes y dirigentes políticos del PJ que realizaron a través de un escrito, alertando sobre la cacería de Bonadio la cual ya se estaba cocinando por el propio Durán Barba, el asesor de campaña de Cambiemos, quien en medio de una cumbre con la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, dio a conocer una lista con nombres de intendentes de la provincia marcándolos como dirigentes que tienen “problemas de corrupción”.

“Los dirigentes y militantes del PJ Bonaerense repudiamos las versiones de extorsión a intendentes peronistas como parte de una presunta estrategia electoral de Cambiemos”, lanza el escrito del partido, que asegura que habrá “falsas denuncias públicas sin sustento jurídico” para perjudicarlos.

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Los procesamientos de Bonadio se dan en el contexto de la causa de Medio Ambiente que investiga la localización de los 600 millones de pesos que se destinaron a las municipalidades para llevar adelante la Gestión Integral de Residuos Sólidos (GIRSU). El juez busca averiguar si los intendentes beneficiados entre 2013 y 2015 con esos fondos lo destinaron a obras o en qué lo invirtieron.
El juego de Cambiemos para ganar las próximas elecciones de 2019 no será muy distinto al de las elecciones de 2015 y 2017. Sin embargo, los mecanismos de manipulación mediática y de las operaciones judiciales serán mucho más sangrientos, puesto que el miedo de la oligarquía a la posibilidad de que vuelva el peronismo, es fenomenal.
Fuente: www.lapoliticaonline.com