A la UIA se le terminó la paciencia y reclama bajar las tasas, urgente

Argentina es uno de los países de Latinoamérica que más se desindustrializó en el último cuarto del siglo XX

La junta directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA), se reunió ayer. El titular de la entidad, Miguel Acevedo,  tuvo que escuchar la extensa cantidad de reclamos de las entidades y cámaras del interior del país que siguen paralizadas debido a la caída del consumo.

Hace apenas una semana el ministro de la Producción, Dante Sica, afirmó en un almuerzo organizado por el Rotary Club,  que “hay empresarios en el país que son socios de los sindicatos, que no ponen suficiente empeño para negociar paritarias, pero que luego piden subsidios al Estado”, al mostrar su disgusto con sectores que considera que debería estar apoyando la gestión.

Mientras que desde el Ministerio de la Producción se anuncian medidas para mejorar el perfil de crédito de estos sectores, como descuentos de cheques al 29%, los industriales aseguran tener “crecientes dificultades para acceder al capital de trabajo”.

Los dirigentes renovaron el reclamo para que el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, administre los medios para lograr una baja de la tasa de interés. Advirtieron que están soportando una “creciente presión sobre los costos que se generan con el actual esquema financiero”.

En un comunicado afirman que todos los sectores de la UIA coincidieron “en el carácter prioritario de que se reduzca rápidamente la tasa en función de evitar que se profundice la recesión” y resalan que “entre enero de 2018 y enero de 2019, el crédito pyme cayó en términos reales 21%”.

El nivel de desencanto entre sectores de la entidad con el Gobierno es cada vez más notorio. Algunos ven con buenos ojos al ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, como un aspirante desde el peronismo. Y justo este año de elecciones, la UIA tendrá el manejo de la agenda de una de las organizaciones empresariales más importantes, el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CYCYP), que se caracteriza por organizar almuerzos entre los principales hombres de negocios del país y los candidatos presidenciales. Los encuentros se llevan a cabo en lo salones del Hotel Alvear.

También el nivel de desconfianza con el Gobierno se va haciendo más notorio entre las pequeñas y medianas empresas.

“La verdad es que da miedo la velocidad de la caída de la actividad y la lentitud de las medidas de ayuda o reactivación”, dijo a Ámbito Financiero un empresario asustado por la situación.

Fuente: Ámbito Financiero