Ahora Vidal quiere saber quién la espía, mientras tanto, la provincia se cae a pedazos

La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, ordenó iniciar una investigación sobre las tareas de tres policías bonaerenses retirados que trabajaban para la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), acusados de haber realizado espionaje ilegal a la mandataria.

Pareciera que Vidal desconfía de las explicaciones que le dieron desde Casa Rosada, en el marco del caso D’Alessio, caso que reveló que esos efectivos que habían sido contratados para combatir el delito, habrían espiado a la mandataria y al ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, hasta que la célula se desactivó el año pasado.

Mientras tanto, Vidal que se fue a un “retiro espiritual” hace unas semanas con todo su gabinete, su prioridad es saber quién la estuvo espiando, sin embargo, no atiende en que la provincia se cae a pedazos, entre el aumento de la pobreza y el desempleo, más los taifazos y recortes en Salud y Educación, se le suma el reciente operativo donde, en Avellaneda, policías federales balearon y mataron a un comisario de la Bonaerense, quien intentó escaparse a los tiros al ser descubierto cobrando una extorsión.