El testaferro de José López contó sus vínculos con Caputo y cómo Kicillof le impidió hacer un negocio

1
71
Eduardo Gutierrez Foto: Joaquín Salguero/Nuestras Voces

Eduardo Gutiérrez, procesado como testaferro de José López, sostuvo en su declaración indagatoria que era empleado y socio de Nicolás Caputo, el mejor amigo del presidente Mauricio Macri, y que la propuesta de negocio inmobiliario que le acercó al gobierno nacional no se pudo llevar adelante por la oposición del entonces ministro de Economía Axel Kicillof.

El dueño de Farallón y aportante a la campaña de Gabriela Michetti, Eduardo Gutierrez declaró ante el juez Daniel Rafecas en el marco de la investigación de la causa por los millones hallados en el convento, acusado por ser el dueño de la casa de Tigre en que vivía López. Alli sostuvo que inició su carrera empresarial junto a Nicolás Caputo, que aún hoy es socio del mejor amigo del Presidente y que cuando le propuso un negocio de desarrollo inmobiliario a José López y Diego Bossio no se pudo llevar adelante “por la oposición del ministro Kicillof”.

“Cuando me recibí, en 1976 fui a trabajar con (Nicolás) Caputo. Ese fue mi primer trabajo, en planificación de obras y por tal motivo me contrataron para ir a Italia y volví a fines de 1978”, declaró Gutierrez para contar cómo comenzó su relación con el hombre fuerte de los negocios del macrismo. Caputo es socio de Mauricio Macri en varios emprendimientos, además de su mejor amigo y su acreedor según la declaración jurada del Presidente.

Esa relación con Caputo parece haber persistido hasta hoy, porque en la misma declaración Gutiérrez confirma que las únicas dos obras que llevaba adelante contratadas por el gobierno de la entonces presidente Cristina Fernández de Kirchner eran como parte de una Unión Transitoria de Empresas en la que la parte mayoritaria correspondía a Caputo.

Pero el empresario sembró más dudas sobre sus negocios con López cuando mencionó que en realidad su relación con el ex Secretario de Obras Públicas tenía que ver con una propuesta de “desarrollo inmobiliario” que había acercado pero que nunca se pudo concretar por la oposición del entonces ministro de Economía.

Gutierrez sembró más dudas sobre sus negocios con López cuando dijo que hubo una propuesta de “desarrollo inmobiliario” que no se pudo concretar por oposición de Kicillof.
“Es un tema que lo charlamos con López a partir de ese momento y hasta el final de su mandato, pero que nunca se pudo concretar. También me llamó (Diego) Bossio, para que yo les dé una opinión como desarrollador, en cuanto al tema tierras y al tema riesgos, pero no se pudo concretar por la oposición de Kiciloff”, sostiene, textual, en su declaración el empresario.

Luego de esa declaración, el juez Rafecas procesó a Gutierrez como testaferro de José López.

Enrique Gutierrez, dueño y presidente de Farallon, saltó a la fama en los últimos meses por el episodio del convento y la donación a la Fundación Suma, de Michetti, pero es un habitual nexo entre política y negocios de todos los sectores políticos.

Farallon es socio de Caputo S.A en seis UTES (Uniones Transitorias de Empresas) con las que ganaron licitaciones para obras en el gobierno de la ciudad de Buenos Aires con Mauricio Macri como jefe de Gobierno. Pero, al mismo tiempo, junto al banquero Jorge Brito, aliado de Sergio Massa, y funcionarios del gobierno de Juan Manuel Urtubey, conformó Vizora Desarrollos para llevar adelante emprendimientos inmobiliarios en Puerto Madero, Tigre y Salta.

Tal vez la mayor expresión de la cartelización de los negocios y la política sea Vizora Desarrollos Inmobiliarios, fundada por la unión de Farallon, de Gutierrez; Banco Macro, de Jorge Brito e Inversora Juramento, dirigida por funcionarios del gobierno de Urtubey.
Inversora Juramento es una empresa agropecuaria creada en 1990 por Jorge Brito que posee ochenta mil hectáreas en Salta, la mayor parte en los departamentos de Anta y Rivadavia, donde también tienen tierras vecinas Mauricio Macri, Nicolás Caputo, José Torello y la empresa IRSA.

Escrito por: Gabriela Cerruti para el sitio Nuestras Voces