Dolores: Grave denuncia contra Vidal y el intendente Etchevarren tras despedir 150 trabajadores

Según advierten medios locales, en Dolores, la construcción de la denominada “Ciudad Judicial”, fogoneada por el intendente Camilo Etchevarren y por la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, hoy se encuentra paralizada, con un saldo de al menos 150 trabajadores cesanteados.

La construcción del polo judicial ubicado en la calle Bassi de Dolores comenzó en 2016. Allí está previsto que funcionen dependencias (juzgados y tribunales) del Fuero Penal, del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil (incluyendo Alcaldía), así como también oficinas de la Suprema Corte bonaerense. Sin embargo, aún no se finalizó y hay dudas de que así sea.

Según detallaron a Diagonales desde Dolores “la obra estaba casi terminaba. Le faltan detalles afuera, pero hay pisos que ya estaban terminados. Están los baños hechos, la cocina, están los ascensores colados. Está bastante avanzada la obra pero ahora se paralizó totalmente. Se cerró. Directamente le pusieron un candado”.

En abril del año pasado, la gobernadora desembarcó en Dolores, recorrió la obra y aseguró que para marzo del 2019 estaría finalizada, desestimando así la promesa de Etchevarren que había anunciado que sería a finales del 2018.

“Esta es la primera ciudad judicial de nuestra gestión en la Provincia. Ya no es un sueño, empieza a ser una realidad y en marzo del año que viene va a estar funcionando. Justicia es también que la gente tenga lugares dignos dónde reclamarla. Acá van a estar todos los jueces y fiscales y la gente va a poder venir a un solo lugar para saber cómo avanza su causa”, sostuvo la gobernadora durante una conferencia de prensa.

Según detalla el portal local Compromiso el “presupuesto original era de alrededor de 395 millones de pesos, previendo el Presupuesto provincial de este 2019 para la “Construcción Complejo Ciudad Judicial de Dolores la suma de $. 60.400.000”, presupuesto que según advierten, “no se ejecutaría al menos en su totalidad”.

Mientras tanto, el abandono de la obra ya se cobró a los obreros que trabajaban en ella. “Había 170 trabajadores de la construcción que se fueron despidiendo en forma paulatina. Una quincena eran 10/15 y así. El último que quedó era el sereno, un chico de acá de Dolores que también lo despidieron y contraron a una empresa de seguridad privada”, detallaron desde Dolores.

Fuente: Diagonales