PASO: Fracasó por falta de conectividad la prueba piloto del escrutinio

En diálogo con Mañana Sylvestre, Javier Smaldone, el experto en informática oriundo de Río Cuarto, contó que el sábado 29 de junio “hubo una prueba del sistema informático contratado por el Correo Argentino para las elecciones, que este año cambiará de proveedor. El periodismo no tuvo ni registro de esta prueba. Y tampoco mucha gente involucrada en esto, que se enteró el viernes a última hora. En particular por ejemplo los directivos de las escuelas que tenían que estar abiertas el sábado a las 8 de la mañana, para recibir a la gente del Correo. Muchos de ellos recién se enteraron a última hora del viernes”.

Según Smaldone “Este cambio y la prueba del sábado 29 de junio estaban previstas desde el 20 de diciembre del año pasado, cuando el Correo Argentino inició un proceso de contratación –como es sociedad anónima, por más que sea estatal no está obligado a licitar, con lo cual hace compulsas de precios pero no licitaciones-. Lo que hizo fue contratar un sistema informático para transmitir los llamados telegramas de las elecciones: la idea es que en vez de hacerse desde las oficinas de correo -como se hacía históricamente-, esta transmisión se hiciera desde las escuelas”.

Escuchá acá la entrevista completa:

“Esto a priori es algo positivo -continuó el especialista en informática-, porque posibilita mayor velocidad, y sobre todo, mayor control. Porque normalmente cuando se le da al empleado de correo el telegrama en la mesa de votaciones, junto con la urna, los padrones y demás, uno no sabe cuándo él llega al centro de distribución del correo y cuándo ese telegrama es efectivamente enviado al Ministerio del Interior… Con este cambio, al hacerse desde la escuela, el presidente de mesa y los fiscales partidarios podrán ver efectivamente a qué hora se transmitió el telegrama de su mesa. De manera que si saben que mi mesa se transmitió a las 21.30 hs., y a las 22 hs. el resultado todavía no aparece publicado, pueden sospechar que algo pasó. Ahora, el problema es la forma en que se viene haciendo el cambio -con una falta total de publicidad y previsión-, cosa que quedó de manifiesto el sábado”.

Falta de previsión
“Esta prueba involucraba originalmente a todas las escuelas del país donde se votará (unos 15 mil establecimientos) –comentó Smaldone-. E involucraba a 15 mil directivos que tenían que estar el sábado a las 8 de la mañana esperando a 15 mil empleados del Correo, que tenían que ir uno a cada escuela, junto a un operador de transmisión, a lo que se sumaba la gente que tenía que estar en los centros de carga de datos del Correo Argentino en Barracas y Monte Grande. Hablamos de un operativo de 50 mil personas, y muchos de los que tenían las llaves de las escuelas ni se enteraron, o se enteraron a última hora… Muchos fueron y finalmente el empleado no pasó, y muchos empleados del Correo fueron a la escuela y éstas no estaban abiertas… Y en general lo que pasó es que donde armaron todo el sistema no se podía conectar al servidor a donde tenían que transmitir los telegramas”.

Consultado sobre los motivos del fracaso de transmisión, Smaldone indicó que “con la conectividad física a Internet creo que no hubo mayores inconvenientes. El problema es que nos podían comunicarse con el servidor: se cayó el sistema, y el resultado fue que a las 2 de la tarde, cuando terminó este simulacro de transmisión de carga, difícilmente se hayan procesado más del 15% de los telegramas que debían ser transmitidos y cargados”.

“Esta fue la primera prueba –explicó Smaldone-. Habrá una segunda similar el 20 de julio, en dos semanas. Ahí se promete que tendrán partipación los partidos políticos y las ONGs”.

Sin fiscalización
En esta primera prueba “no hubo ninguna posibilidad de fiscalizacón, control o supervisión ni de partidos ni de ONGs. No hubo ninguna comunicación oficial. Y los fantasmas de sospechas de fraude y las denuncias muchas veces infundadas se generan justamente por la falta de publicidad y de transparencia en estas cosas, que a la luz de los hechos parece que también revelan una falta de previsión”.

Smaldone señaló además que “el problema es tratar de llevar este esquema a las 100 mil mesas de todo el país de la noche a la mañana, de una elección para otra. Esas son cosas que usualmente se van implementando de forma progresiva. Se empiezan probando por ejemplo en una elección legislativa, que es menos traumática, en lugares seleccionados donde se sabe que hay buena conectividad y cierta cercanía para la parte logística. Y luego se progresa”.