Ruidazo nacional en Plaza de Mayo contra las políticas de ajuste

La Plaza de Mayo fue este viernes el escenario principal de un nuevo “ruidazo”, en el que miles de manifestantes se congregaron para cuestionar al gobierno nacional por los aumentos de tarifas de servicios públicos y por la dura situación económica.

La protesta se realizó horas después de que el presidente Mauricio Macri inaugurara las sesiones ordinarias del Congreso (ver páginas 2, 3 y 4). Tal como se viene haciendo todos los viernes en distintas esquinas y espacios verdes de la ciudad de Buenos Aires, el conurbano y el interior del país, la Plaza de Mayo se vio colmada de manifestantes que se acercaron para quejarse airadamente contra los “tarifazos” en los servicios públicos, así como también por el aumento de la pobreza y el desempleo.

Este tipo de manifestaciones ya se viene realizando desde el último viernes de 2018 en distintos barrios porteños y de varias ciudades y localidades de toda la Argentina, aunque para ayer diversos espacios habían convocado a llevar adelante la movilización a la histórica plaza.

Al son de cacerolas, campanas, panderetas, bombos y cornetas, muchos de los manifestantes corearon cánticos de protesta contra el gobierno, incluyendo uno ya muy conocido dirigido específicamente al jefe de Estado.

“No se aguanta más esta situación. Nos van a terminar cortando la luz, el agua, el gas, porque no podemos pagar esas tarifas”, expresó una asistente a la concentración.

Cerca de ella, un hombre sostuvo: “Esto es un desastre. Mucha gente se quedó sin trabajo, un montón de fábricas y negocios cerraron. ¿Hasta cuándo piensan seguir con esto?”.

Otra mujer, anciana, que aseguró que cobra la jubilación mínima, cuestionó el discurso del Presidente. “Macri dijo muchas mentiras, parece que nos quiere seguir tomando el pelo, pero cada vez más gente se da cuenta, no somos estúpidos”, aseguró.

Más allá de la masiva concurrencia a la Plaza de Mayo, continuaron realizándose las reuniones de vecinos en múltiples esquinas, en un fenómeno que, lejos de declinar, parece robustecerse con el paso de cada semana.

Fuente: Crónica