Cinismo: Aumentan las naftas y el Gobierno te da tips para gastar menos

“Una conducción eficiente reduce el consumo de combustible, la emisión de gases de escape y extiende la vida útil del vehículo”, aconseja la Subsecretaría de Ahorro y Eficiencia Energética, del Ministerio de Hacienda, cartera a cargo de Nicolás Dujovne.

Este fin de semana, las estaciones de servicio vuelven a aumentar los combustibles tras la fuerte suba del dólar. Recordemos que Mauricio Macri resolvió en 2017 junto al entonces ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, liberar el precio de los combustibles. Y aseguraron de que no habría subas inminentes.

Por este motivo, es que hoy pagamos a precio de la moneda extranjera.

En promedio, Shell incrementó los valores un 9,5 por ciento e YPF, un 4,55 las naftas y un 4,89 el gasoil. Se espera que a esta suba se sume en las próximas horas Trafigura, la firma que tiene la marca Puma.

El litro de nafta “común” en YPF llegó a $40,43 y en Shell, a $43,36, mientras que sus naftas más sofisticadas treparon hasta los $46,65 y $49,98, respectivamente. El diésel más “económico”, mientras tanto, ya se vende desde $37,94 en YPF y desde $41,39 en Shell.

En este contexto, el Gobierno -al permitirle a dichas empresas realizar los aumentos sin restricción del Estado- solo se limita a darles consejos a los consumidores a través de una guía que tiene 32 páginas para “suavizar el golpe al bolsillo”, si bien los tips son válidos, debería ser el Estado el que regule los precios y no el mercado; y de esta manera, resguardar al eslabón más frágil de la cadena que son los consumidores. Claramente, algo que no es propio de un gobierno oligarca.

Aquí la guía para “suavizar el golpe al bolsillo”:

Preparar el viaje
Hay una serie de chequeos que son útiles para tener presentes y optimizar el uso de combustible, dice la guía. Principalmente el mantenimiento periódico, como el control del estado de los filtros y frenos, la alineación y el balanceo, entre otros.

El Gobierno también recomienda circular con una presión adecuada de neumáticos. Así “se reduce la resistencia a la rodadura, disminuyendo el consumo de combustible, ahorrando dinero y minimizando el impacto en el medio ambiente”.

Por otra parte, hace hincapié en la correcta distribución del peso dentro del vehículo para evitar una mayor resistencia del aire y mayores niveles de consumo, y en la planificación previa de la ruta por la que se circulará para evadir congestiones y embotellamientos.

Velocidad de manejo: moderada y constante
Según esta guía, la técnica “más importante” en la conducción urbana es “manejar a una velocidad moderada y constante”. Esto demanda menos energía porque evita aceleraciones y frenados innecesarios, algo que afecta “severamente” al consumo de combustible.

Basada en un estudio de Natural Resources Canada NRCan, el Gobierno asegura que “ir variando entre 75 km/h y 85 km/h cada 18 segundos puede aumentar el consumo en un 20 por ciento”, y que “la mayoría de los autos operan con mayor eficiencia cuando viajan entre 50 y 80 km/h”.

Al mismo tiempo, desaconseja circular a velocidades superiores a 120 km/h. Con ese ritmo de viaje, un vehículo utiliza “un 20 por ciento más de combustible que a 100 km/h”.

Aire acondicionado: uso cuidado
Cuando el auto viaja a velocidades menores a 80 km/h, el Gobierno recomienda bajar las ventanillas y apagar el aire acondicionado. En velocidades más altas, sostiene que “el aire acondicionado es más eficiente que las ventanillas bajas, siempre que el mismo se coloque a una temperatura moderada”.

Esto último se produce porque al conducir con las ventanillas bajas se altera el coeficiente aerodinámico del vehículo, ya que provoca una mayor resistencia al movimiento del vehículo y, por ende, un mayor esfuerzo del conjunto mecánico.

Auto detenido, motor apagado
No permanecer en ralenti por más de tres minutos, aconseja esta guía, siempre que no se encuentre en medio del tráfico o semáforo. Es que cuando el auto está parado, pero el motor sigue encendido, se genera un consumo de entre 0,4 y 0,7 litros por hora.

Circular en las marchas más altas
“Una regla general es cambiar a una marcha más alta en no más de 1.500-2.000 revoluciones por minuto”, dice el Gobierno, a la vez que recomienda evitar el uso excesivo de la primera marcha debido a su alto consumo de combustible porque es la que mayor fuerza transmite. “Es preferible cambiar a segunda marchas apenas se arranca el vehículo”, sostiene.

Prestar atención al tránsito
Hay dos técnicas de conducción que permiten mantener la velocidad lo más estable posible y evitar consumos innecesarios, apunta la guía. La primera es prestar atención al tránsito para realizar maniobras con antelación y no recurrir a volantazos ni frenadas bruscas. La segunda, conservar una “distancia cómoda” entre el vehículo que se está conduciendo y el que está adelante.