Espionaje ilegal: Guillermo Moreno pidió ser querellante en la causa D´Alessio

El ex ministro de comercio interior Guillermo Moreno pidió ser querellante en la causa que investiga una red de espionaje para-estatal que se cursa en el juzgado federal de Dolores. El dirigente peronista planteó que este entramado realizó maniobras ilícitas de inteligencia para involucrar a ex funcionarios en determinadas causas a cambio de algunos beneficios, y señaló al empresario Mariano Martínez Rojas, que lo involucró en una causa judicial y luego confesó que todo fue un operación del “Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich”.

En un escrito elevado hoy al juez federal Alejo Ramos Padilla, Moreno resaltó que el 6 de mayo el juez se pronunció respecto de “la acción coordinada por agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) en el direccionamiento de las declaraciones de Leonardo Fariña” y que la red de espionaje para-estatal, buscó “involucrar a diversos funcionarios o ex funcionarios públicos en causas penales y afectar la situación institucional y política del país”.

En esa dirección, resaltó que en el litigio consta que “Fariña mantenía contactos con agentes de la AFI” quienes le daban “la información que él tenía que declarar en sus indagatorias para poder quedar en libertad y tener determinados beneficios” en la causa que investiga el otorgamiento de obra pública durante el gobierno anterior.

Con ese precedente, abrió una nueva punta: la del empresario, Martínez Rojas, quien lo involucró en la causa conocida como “la mafia de los contenedores”. Lo hizo el 28 de agosto de 2017 en una entrevista con el periodista de TN Nicolás Wiñazki, donde también mencionó a otros ex funcionarios.

Recientemente el empresario vaciador de medios de comunicación Martínez Rojas, en una entrevista con los periodistas Rosario Lufrano y Ernesto Espósitoha dejado expuesto que lo hizo falsamente y a requerimiento de las autoridades del Ministerio de Seguridad de la Nación que a cambio prometieron beneficiarlo tras su detención”.

Según consignó la agencia NA, el empresario declaró mediáticamente: “Cuando llegué acá (desde Estados Unidos) ya estaba todo guionado, no se respetó ningún acuerdo, no se respetó la palabra ni del juez ni del fiscal. Me dejaron detenido. Tenía que seguir una parodia con información que ellos me iban a ir dando“. Lo alojaron en una celda de Gendarmería y recibió la visita del “director del programa, el señor (Francisco) Lagos, del Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich”. Según relató: “Me dice ´te voy a explicar cómo es esto. ¿Te gustó el hotel? Si querés volver al hotel, el lunes vas a tener que empezar a hablar en tribunales y a colaborar con nosotros. Queremos cabezas de arriba“. Para eso, “tenía que involucrar a Cristina Kirchner como jefa de la asociación ilícita” a “funcionarios del Gobierno anterior como Ricardo Echegaray, Guillermo Moreno, Juan Manuel Abal Medina, entre otros, y empresarios como Jorge Brito del Banco Macro“.

La defensa de Moreno detalló que Martínez Rojas no es una víctima de la red de espionaje ilegal ni de las maniobras del Ministerio de Seguridad, sino que formó parte de ese entramado con el objetivo de conseguir beneficios.

Por lo tanto, también cuestionó el uso de la figura del arrepentido y el “admitido fracaso de los investigadores que procuran una ‘confesión’ como parte de un intercambio perverso, como a la propia corrupción en el otorgamiento del ‘premio’ y ‘la lamentable ilusión’ que pueden generar este tipo de delaciones”.

De esta manera, Moreno pidió que el juez Alejo Ramos Padilla lo reciba como querellante en una audiencia para ampliar lo denunciado y aportar mayores datos “antes de que se reciba la declaración indagatoria de Martínez Rojas”, quien la solicitó pero aún no tiene fecha.

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